Evangelio del Día 19 de noviembre del 2020

Evangelio Según San Lucas 5: 1-11

En una ocasión, estando Jesús a orillas del Lago de Genesaret, se sentía apretujado por la multitud que quería oír el mensaje de Dios. Jesús vio dos barcas en la playa. Los pescadores habían bajado de ellas a lavar sus redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó en la barca, y desde allí comenzó a enseñar a la gente. Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón:

Lleva la barca a la parte honda del lago, y echen allí sus redes, para pescar. Simón le contestó: Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes. Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían.

Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que fueran a ayudarlos. Ellos fueron, y llenaron tanto las dos barcas que les faltaba poco para hundirse. Al ver esto, Simón Pedro se puso de rodillas delante de Jesús y le dijo ¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!

Es que Simón y todos los demás estaban asustados por aquella gran pesca que habían hecho. También lo estaban Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús le dijo a Simón: No tengas miedo; desde ahora vas a pescar hombres. Entonces llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo y se fueron con Jesús.

Reflexión sobre el Evangelio del Día

Este texto de la biblia es increíble porque si nos ponemos a analizar, Jesús les está enseñando a sus discípulos de la obediencia, muchas veces pensamos que tenemos la razón por conocer o saber mucho de “X” tema, pero Dios siempre sabrá mucho más que nosotros, y si nos pide que hagamos algo diferente a los que no estamos acostumbrados es para enseñarnos, procesarnos o mudarnos de lugar.

Tenemos que tener la mente muy abierta con Dios, porque él actúa de manera misteriosa, es totalmente impredecible. Pero lo que si sabemos es que en sus manos estaremos seguros, así que obedezcamos sin preguntar, porque al tiempo entenderemos que nos quería mostrar el Señor, o también de que nos libró.

Fíjate como Jesús hizo pescador de hombres a Simón (Pedro), el maestro premió su obediencia aunque el ya era un experto en la pesca, y recibió el galardón y la honra de poder predicarle a los hombres y ser el mejor en ello. Entonces tengamos la humildad para reconocer que Dios nos quiere enseñar a través de la obediencia. ¡Dios te Bendiga!

Oración del Día

Ven Espíritu Creador

Ven Espíritu Santo Creador visita nuestras almas

Y llena con la gracia divina los corazones que tú creaste.

Eres fuente viva, fuego, amor y espiritual unción.

Fiel promesa del Padre que enriquece nuestra palabra.

Ilumina los sentidos, infunde amor en los corazones y

Conforta sin cesar nuestra fragilidad. Ahuyenta al enemigo,

danos pronto la paz y contigo como guía, evitemos todo mal.

Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y confiemos siempre en Ti,

Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó y al Espíritu Santo, por todos los siglos. Amén

Salmos 45: 1-12

Palabras hermosas bullen en mi mente;
mi lengua es como la pluma de un buen escritor.
¡Voy a recitar mi poesía ante el rey!

¡Eres el más hermoso de los hombres!
¡El encanto brota de tus labios!
Por eso Dios te bendijo para siempre.
¡Ponte la espada a la cintura, valiente!
¡Ella es tu adorno esplendoroso!

Tu gloria consiste en avanzar triunfante,
luchando en favor de la verdad
y haciendo justicia a los humildes.
¡Tu mano derecha realiza grandes proezas!
Los pueblos caen a tus pies, oh rey;
tus flechas son agudas y se clavan
en el corazón de tus enemigos.

Tu reinado, oh Dios, es eterno,
y es un reinado de justicia.
Amas el bien y odias el mal.
Por eso te ha escogido Dios, tu Dios,
y te ha colmado de alegría
más que a tus compañeros.

Toda tu ropa es perfume de mirra, áloe y canela;
con música de instrumentos de cuerda
te alegran en los palacios de marfil.
Entre las damas de tu corte hay princesas;
a la derecha de tu trono está la reina,
adornada con el oro más fino.

Escucha, hijita;
fíjate bien en lo que voy a decirte:
Olvídate de tu familia y de tu gente,
pues el rey desea tu belleza;
él es tu señor, y debes obedecerlo.
Princesa de Tiro,
los más ricos del pueblo
Procuran con regalos ganarse tu favor.

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