Evangelio del Día 18 de noviembre del 2020

Evangelio Según San Juan 6: 25-40

Al llegar ellos al otro lado del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: Maestro, ¿cuándo viniste acá? Jesús les dijo: Les aseguro que ustedes me buscan porque comieron hasta llenarse, y no porque hayan entendido las señales milagrosas. No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Esta es la comida que les dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él. Le preguntaron:

¿Qué debemos hacer para realizar las obras que Dios quiere que hagamos? Jesús les contestó: La única obra que Dios quiere es que crean en aquel que él ha enviado. Le preguntaron entonces: ¿Qué señal puedes darnos, para que al verla te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: “Les dio a comer pan del cielo”.

Jesús les contestó: Les aseguro que no fue Moisés quien les dio a ustedes el pan del cielo, sino que mi Padre es quien les da el verdadero pan del cielo.Porque el pan que Dios da es el que ha bajado del cielo y da vida al mundo. Ellos le pidieron: Señor, danos siempre ese pan.

Y Jesús les dijo: Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca tendrá hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed. Pero como ya les dije, ustedes no creen aunque me han visto. Todos los que el Padre me da, vienen a mí; y a los que vienen a mí, no los echaré fuera.

Porque yo no he bajado del cielo para hacer mi propia voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado. Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha dado, sino que los resucite en el día último. Porque la voluntad de mi Padre es que todos los que miran al Hijo de Dios y creen en él, tengan vida eterna; y yo los resucitaré en el día último.

Reflexión sobre el Evangelio del Día

Jesús fue un maestro maravilloso, sus palabras siempre iban cargadas de amor, sabiduría y enseñanza. Las personas creían en él más por las maravillas, milagros y prodigios que hacía; y no porque supieran quien era realmente. Por eso es que él se complacía de las personas que tenían fe, porque su intención de acercársele era desinteresada, con tan solo creer su fe les sanaba o les daba lo que pidieran.

Jesús es todo lo que necesitamos en nuestra vida para ser feliz, él nos proveerá de lo que necesitemos, él prometió estar con nosotros todos los días de nuestra vida, cuando decía: “no solo de pan vivirá el hombre” habla mucho más allá de comida, habla de que no te faltará absolutamente nada porque Dios es tu ayudador y suplirá todo lo que te haga falta.

No esperemos ver para creer, creamos cegadamente y ya. Confiemos en que Dios hará. No seamos interesados espirituales que solo buscamos al Señor cuando estamos en problemas, o cuando necesitamos algo con urgencia. Más bien esperemos confiados en su palabra y busquemos su rostro con la mejor voluntad, porque Dios es especialista en sorprenderte y darte mucho más de lo que esperabas. Nuestro Padre es un ser incondicional que quiere darte la eternidad de su amor.

Oración del Día

Ven Espíritu Creador

Ven Espíritu Santo Creador, visita nuestras almas y llena con la gracia divina

Los corazones que tú creaste. Eres el Paráclito, el Don de Dios Altísimo, fuente viva,

fuego, amor y espiritual unción Autor de los dones espirituales Dedo de la diestra paterna.

Fiel promesa del Padre que enriquece nuestra palabra. Ilumina los sentidos,

infunde amor en los corazones y conforta sin cesar nuestra fragilidad. Ahuyenta al enemigo,

danos pronto la paz, y contigo como guía evitemos todo mal, por ti conozcamos al Padre

También al Hijo y confiemos siempre en Ti. Te amamos porque eres nuestro

Dios todopoderoso. Danos hoy el pan nuestro de cada día. Amén

Salmos 44: 8-19

En Dios nos gloriaremos todo el tiempo,
Y para siempre alabaremos tu nombre. Selah

Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar;
Y no sales con nuestros ejércitos.

Nos hiciste retroceder delante del enemigo,
Y nos saquean para sí los que nos aborrecen.

Nos entregas como ovejas al matadero,
Y nos has esparcido entre las naciones.

Has vendido a tu pueblo de balde;
No exigiste ningún precio.

Nos pones por afrenta de nuestros vecinos,
Por escarnio y por burla de los que nos rodean.

Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
Todos al vernos menean la cabeza.

Cada día mi vergüenza está delante de mí,
Y la confusión de mi rostro me cubre,

Por la voz del que me vitupera y deshonra,
Por razón del enemigo y del vengativo.

Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti,
Y no hemos faltado a tu pacto.

No se ha vuelto atrás nuestro corazón,
Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos.

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